16/11/12

Carina Sedevich: "Yo sé que en algún lado nuestro amor existe..."




19


Yo sé que en algún lado nuestro amor existe
como existen los esteros y los ríos.
Ajeno a nosotros como si fuera un hijo.
Un hijo que se fue.
Y lo pensamos.
En algún lado, le damos nuestro cuerpo.
Le damos todavía nuestros gestos.
Nos preguntamos.
En nuestra memoria es tan distinto
como cada día que tuvimos.
Hasta podemos saborear su sangre
como después de un puñetazo.
Porque hoy nuestro amor no nos asiste.
Aunque esté erigido en algún sitio
o fluya sobre un cauce
o se haga brasa.








-------------------







8


Sin nubes que lo ablanden
el cielo es como un tajo
y el patio es un dibujo malo.
Hay algo nuevo afuera
más allá del pasto incontrolable.
Algunos frutos amarillos en un árbol.
¿Son damascos?
Te enojabas porque no vigilaba
los damascos.
Eran tantos.
Venían todos a la vez.
Querías la caravana del damasco.
Baldes y baldes.
Más duros, más maduros.
Había que hacer algo.
¿Mermelada?
Tus damascos me pesaban en el corazón.
Me espesaban la sangre tus damascos.
Querías la maravilla del damasco:
“llevale a tu mamá, dale al vecino”.
Tiré muchos damascos finalmente.
En un baldío
para que no los vieras.
¿Y el festival de la calabaza?
Se me pudrieron muchas calabazas.
Tenías la fórmula para conservarlas
pero yo era tan imperfecta.
En realidad querías una huerta
así como más sexo, caminatas
visitas…
Y todo era un fracaso.
¿Serán de nuevo los damascos?
¿Seré una mujer salvaje?
Como te enojaste tanto
y hasta lloraste una vez:
¿te debo algo?
¿Debo hacer algún intento nuevo?
¿Seré una mujer indigna?
Ni siquiera quiero que seas feliz.
¿Volverá mi gato?
El sol hace tajos más profundos.








-------------------







11


Se anunciaba la lluvia
en un soplo lento en las ventanas,
como de caireles secos.
El día de la pausa se abría paso
con una claridad opaca
que me hacía pensar en una araña
encendida bajo el polvo.
Cualquier araña vieja
hasta la más sencilla
es adorable para mí.
Puede suplir al sol perfectamente.








-------------------







7


Ahora sí enloquecieron los pájaros.
Cierro los vidrios,
acerco los sahumerios a las velas,
cambio las toallas.
Restos de gestos para nadie.
¿Cuánta tierra puede acumularse
en cuánto tiempo
sobre esta mesa?
¿Cuál es la diferencia
entre la mesa limpia
y esta mesa?
Los gatos me rondan
porque lo saben todo.


*


Es hora de volver a no esperar.
Hay demasiado hilo tendido
sobre demasiadas cosas.
Ya no quiero que
te apenes por mi vida
que mi soledad abrasiva
te perturbe
o que te esperances
con mi risa.
Aprieto mis palabras como
piedras.
Eso es todo.








-------------------







13


Existe lo soportable
y lo insoportable existe.
Nada más.
El tiempo
es apenas un pozo de agua.
Mi ojo siniestro ve un sexto del pasado,
mi ojo diestro una séptima parte del futuro.
Si pudiera delimitar el tiempo
como un arco de fútbol de potrero
entre palo y palo habría lo mismo:
algunas chispas en la oscuridad.








-------------------







23


Yo no soy tu sendero
porque no soy de tierra:
soy de agua y de fuego
y de viento después.
Pensá, mirá pasar mi cuerpo
por tu cabeza repleta de erecciones.
¿Duele?
Un gesto
para poner tu mano sobre mí.
Uno te pido.
Si no, nada.
¡Al mundo de los otros!
¡A juntar tus cigarros, tus pasajes, tus cuitas!
Los miedos que yo sé…
¡A cagarse!
Mi sangre te di.
Mi aire te di.
Mi fruto.
Y ahora me quemo
deliciosa, al borde, y no sabés.
No conocés lo ígneo de las cosas.
Esperá, dejá pasar:
florezco en este juego.
Y me dan ganas de acercarte calas,
cenizas y cajitas.
Muerto.
Y yo que te di vida tanto tiempo.








-------------------







27


Ayer a la tarde fui otra vez.
Los gatos estaban misteriosamente blancos
en medio de la mugre y de los pastos altos.
Unas colillas, jabones, una taza.
Supe que habías estado por ahí.
Casi pude sentir tu desolación
como pude sentir la mía esa mañana
en que me dejaste sola tras la puerta.
Porque las paredes en estas horas hablan
con una voz que nunca se derrama.
Y las cosas, ya sabemos que no importan,
pero están o no están, y como sea, cantan.
Heladas o hirvientes esperan que las notes
mientras el aire agrio te rodea.








-------------------







17


Mañana pasarán cosas.
Vendrá mi hermano,
traerá sus hijas.
El olor de esas nenas
puede salvarnos de todo.
Ellas
son el amor condensado.
Entonces
me pongo un vestido.
Voy al supermercado.
No pienso en las cosas
que pasarán mañana.
No pienso que no sé
donde está mi marido.
Voy a hacer las ensaladas
que les habían gustado.
Voy a llevarles champán.
Voy a ir con mi tía a buscar
la calesita.
Vamos a armarla
junto a la pileta.
Vamos a encender el arbolito.
Vamos a ver arder el fuego
del asado.
A las doce nos besaremos todos.
Y alguien va a llorar
seguramente
un poco.
Vamos a escuchar las voces
de las nenas.
Vamos a abrazarnos.
Mi analista dice que la gente
llega a tu vida con una misión
y se va
cuando ya está cumplida.
He perdido un hijo
una vez más.
Me han dejado sola
tras la puerta.
Espero de verdad
que mi analista
sepa.









-------------------



Carina Sedevich (1972)
Santa Fé, Argentina.



Como segando un cariño oscuro, 2012
Ediciones Llanto de Mudo, Córdoba.

8 comentarios:

  1. Gracias por compartir los versos de esta autora. No pude evitar leerlos todos de un tirón y todavía me rondan. Gracias, también, por este espacio de poesía. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por pasar y por tus palabras.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Creo que lo sabés Hugo, me gusta cómo escribe Carina, mucho!
    me alegra encontrarla acá.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  4. es muy largo y no pude llerlo todo, pero lei el final, me llamo la atencion lo del analista como un par de palabras puden sanarnos, me llamo la atencion como un par de niños pude reconfortarnos.

    ResponderEliminar
  5. yo también la leí de un tirón... y tira más que una yunta de bueyes. qué bueno compartir estas cosas, gracias hugo. te mando un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Cuando puedan lean tranqui, porque lo vale.

    Gracias a las dos por sus palabras y porpasar.

    :)

    ResponderEliminar
  7. me encanta carina
    pero el primero y el ultimo, me parecen sublimes!

    ResponderEliminar

Hable o calle para siempre