23/12/12

Jimena Repetto: "antes del primer llanto siempre hay un silencio..."



Los patos


Los patos, contra la física
levantan las alas y vuelan.

De lejos, son sombras negras
que podrían cubrir un palacio
o trazar rutas
por las que ningún ser jamás transite.

Después aterrizan en una laguna,
supongo, a remojar sus plumas
verdes o azules
brillantes, me contabas.

Yo te creía
que ellos podían cruzar montañas, continentes
creía en eso con la fe y la certeza
con la que veía a la tierra humedecerse
y mojaba los pies en los charcos de julio.

Íbamos por la ruta
y un pájaro se estrelló contra el vidrio.

Paramos.

Los patos esquivan el sol
son inmortales
dijiste mientras esperábamos
que viniera el auxilio.

Cayó en pleno vuelo
así haya estado entre las nubes más blancas.

Cuando llegó el remolque
con tres hombres y cadenas
nos llevaron al pueblo más cercano
y me contaste sobre los patos
que nadaban en una laguna,
no te atrevías a tocarlos
y yo alimentaba sus picos naranjas.

El pájaro quedó en la ruta,
cambiaron el vidrio en menos de dos horas.

Los patos viven para siempre
contra la física
en los días de sol, creía.

Un pájaro cualquiera
cae en un giro
del auto que lo lleva por delante
con dos personas antes de alejarse
como si nunca nada hubiera sido.








------------------









Lejano


Cruzaste la frontera

Allí:
taxis verdes aparcando en las esquinas
taxis verdes que nunca
van cerca de casa.

Supongo te habrás acostumbrado
yo también a la posibilidad
de no encontrarnos.

Me pregunto
si el tiempo te hará más guapo
si te enamorarás.

Ahora hablo en tu idioma
conquistador
y lejano.








------------------








Invasión


Cuando volvimos
en la ventana de nuestra casa
encontramos un nido
peligrosísimo.

Podía llenarse la casa de palomas
una invasión capaz de detener
un avión en pleno vuelo.

No nos atrevíamos a echarlas
así que dejábamos pasar el tiempo
como si esperáramos el daño.

Por las noches escuchábamos
la amenaza cómplices.

De un día para el otro se fueron
después del nacimiento de los pichones.
Nos quedamos solos
rogando por ese miedo
que nos mantenía unidos
con las persianas bajas.








------------------








Violetas, absurdos, brillantes


Eras mi mago
el único que aparecía conejos
violetas, absurdos, brillantes

Con el tiempo no hubo más ilusiones.

A veces en las fiestas busco
hombres con galeras

sacan conejos blancos
de orejas rosadas
y bigotes afilados

pero ahora me da igual.








------------------








Por si acaso


Por si acaso
quisiera decirte
que un tiempo atrás
yo no sabía
ni de poemas ni de palabras
y todo era un mito
como la niebla o la luz
en la primera mañana.

Andaba pateando latitas,
desafiando esquinas,
escondiéndome en salas oscuras
donde el mundo
se había vuelto proyecciones
de otro mundo
en el que no existían las escuelas
ni los hombres
ni la añoranza.

Yo le dije a ese tiempo
que se fuera a ver si llueve
que me dejara tranquila
mientras me ataba grillos
en el cuello
para que me dieran música
mientras descubría la noche
para que me diera danza.

Yo quisiera decirte
que antes del primer llanto
siempre hay un silencio
y al nacer callada
el grito tajea la existencia
como las palabras
tejen las alianzas.

Yo te dije un día
que no era damita
de volados ni de poses
que cada tanto se me escapa
un chirrido insoportable
que saca escarchas en las flores.

Pero otras veces
como esas noches
me crecen las arrugas primigenias
y hago brotar entre mis dedos
las olas de todos los ríos
los cantos de todos los mares.

Ayer me hice la valiente
y me tragué un carretel dorado
te dije que no era Ariadna
por no decirte

que está adentro el laberinto
aunque esté afuera
el Minotauro.








------------------








Así mueren mil peces


Adelante atrás adelante
los pescadores
batían sus brazos
y lanzaban las carnadas.

Ellos esperaban pacientes
que la superficie se moviera
y el hilo se tensara
para sacar el almuerzo.

Los peces boqueaban
lejos de sus casas
de sus amigos
de la tersura del lago y saltaban.

Vos decías que sólo ellos
bailaban su muerte
yo pensé que nunca se veía
morir peces en el agua.

Igual que nosotros ante el fin
para evitar el dolor
nos alejamos.








------------------





Jimena Repetto (1980)
Buenos Aires, Argentina


Autos rojos Bestias impares, 2012
Tocadesata ediciones

4 comentarios:

  1. todos los poemas que elegiste para mostrar, los tenía anotados acá al lado mío. Leí el libro completo de un tirón, es una pinturita, me gustó de punta a punta, como si hubiese hecho el viaje junto a ella.

    Gracias Hugo!!!

    ResponderEliminar
  2. Mil gracias por compartir mis textos. Me alegra mucho!!
    Jimena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por favor, bien merecido es un hermoso libro.

      Besos Jime!

      :)

      Eliminar

Hable o calle para siempre