2/1/15

Enrique Solinas: "En algún lugar de este mundo alguien muere de amor..."


En el desierto


Si lo que digo existe porque es cierto
y el resto es simulacro, ensoñación,
imágenes creadas para distraer
la atención del sentido verdadero
y comprobar la certeza
de que todo es incierto,
entonces callaré.

Coseré mi boca
con los hilos bellísimos del sueño
para que las palabras
desconozcan
su destino.

Pequeño corazón,
                                      la soledad es esto:
un hombre sumergido
en el interior de su sombra,
en la alta noche.








--------








Lux amicitia


Tengo un amigo que es capaz de encender
con la belleza de sus palabras la noche
Mientras intenta el sueño, bajo las sábanas
su cuerpo desnudo es asaltado
por algo parecido al amor,
una máscara triste y lejana,
un juego de reflejos.

Mi amigo canta en la oscuridad y pronto,
pronto se irá de aquí su pena,
pronto se irá como pájaro de fuego.

Porque sé que mi amigo
es más puro que la luz,
aunque no lo pueda ver.

Porque tengo un amigo
que a veces olvida
que es capaz de encender
con la belleza de sus palabras
la noche.








--------








Una canción resplandeciente


Canta el pájaro en la ventana,
su gorjeo magnífico
-atravesado por vidiro y metal-
inaugura este día y es entonces
cuando puedo gozar
de la mañana que despierta.

Abro los cristales, percibo
un aroma lejano y conocido,
ahora lo sé:
esta ciudad
ha soportado en su cuerpo
lo peor de la historia.

Canta el pájaro y su gorjeo
es magnífico sólo para mí.
Se levanta sobre la conversación cotidiana,
sobre la música y el ruido en la calle;
sobre los edificios que devoran las casas;
sobre la sombra de los muertos
que aún no hemos podido encontrar.

Eesta ciudad
tiene olor a desmemoria y recuerdo,
ahora lo sé bien.

He mirado hacia otro sitio,
como si ese lugar otro
fuese siempre mejor.
Y siempre
he observado otro lugar del mundo.

Comí su corazón
con esa lentitud que la belleza impone
a quien contempla el cuerpo desnudo
de la ciudad que recorro más
y cada vez.

Canta el pájaro mi dolor
y por eso es magnífico su canto.
Expresa aquello que reconozco
como señal de bienvenida,
como un gesto de adiós.

Nombra lo que yo no puedo.
Dice el silencio.

Canta el pájaro
sobre todos nosotros,
la canción de la esperanza.

Expande
con la fuerza de su voz
el resplandor de esta ciudad
para que nosotros podamos vivir.








--------








El sueño


Al despertar de un sueño intenso, te vi,
y entré a otro sueño.
Mi cuerpo extendido sobre tu cuerpo,
abrazados los dos
a la misma canción que suele escucharse
en esos días de pasión sin final.

En algún lugar de este mundo
alguien muere de amor
y alguien no puede.
La vida suele ser
un fuego que te arrasa,
un ir hacia adelante
y mirar hacia atrás,
de tanto en tanto,
para no volver.

Al despertar de un sueño intenso, te vi,
y entré a otro sueño
para decirte.

Vamos a galopar la noche, 
a recorrer las estrellasen el cielo; 
a vivir este momento de alegría, 
aquí y ahora, amor mío;

vamos a sentir este instante
parecido a la idea
de la felicidad.








--------









Lo que queda


Han partido las horas, los días,
las semanas de aquí,
como elefantes que se diluyen
en el agua del sueño.

He visto los crepúsculos,
la lluvia que cae con violencia
y he visto cómo cesó.
He presenciado
la risa de los manantiales
y el comienzo del miedo.

Se han ido las miradas,
el silencio,
los números,
los cuerpos de mi voz.

Han partido
las teorías sobre el tiempo
y la cercanía de la distancia.

Se ha ido el amor,
su cuerpo frágil
y yo lo dejé ir.

Ha llegado el tiempo
de pensar el mundo
y de saberlo que se tiene.

Se han ido las ventanas,
los abrazos,
el cacareo,
esta tarde de canción,

el aliento de las ciudades,
la alegría de los cementerios,

se han ido

las antiguas bonanzas
de la noche,
las alucinaciones
durante el amanecer.

Han partido
las formas conocidas
de los nombres,
para poder llamarte.

Porque aunque sientas
que la esencia de las cosas
te abandona,
no todo es un adiós sin fin.

Algo queda, en verdad,
algo se queda:

Es es poema, su corazón,
el fuego sagrado.

Porque la poesía
es la única posesión
que te pertenece.






---------



Enrique Solinas (1969)
Buenos Aires, Argentina.


Corazón sagrado - 2014
Viajero Insomne Editora